Som noise
Som Noise es una compañía catalanoargentina con sede en Barcelona y Tolosa, fundada a finales de 2017 por Mati Muñoz y Thaïs Julià. Su trabajo explora el diálogo entre el circo y la música dentro de un marco político, experimental y poético.
La primera pieza, Breach (2021), es una reflexión poética sobre las violencias sexuales a través de los lenguajes de la cuerda lisa y la batería eléctrica. Coproducida por el Mercat de les Flors y con el apoyo de circusnext+, La Grainerie, ARTCENA, Berlin Circus Festival, La Central del Circ, Circo a Escena, Fira Trapezi, OSIC, ICEC, IRLL, Teatre Principal de Terrassa, Konvent y L’Estruch, entre otros, la pieza se ha presentado más de 30 veces por toda Europa y Latinoamérica.
Actualmente, la compañía se encuentra en la fase final de su segunda creación, hybr-id, con estreno previsto el 24 de abril de 2026 en el Teatre de Tarragona.
Hybr-id
Residencia marzo y abril 2026
Dos cuerpos humanos, cables, altavoces e instrumentos electrónicos se balancean, todos ellos en suspensión. Descubrimos una selva tecnológica y musical regida por la armonía o la distopía, por el respeto o la arrogancia humana. Todo gravita, suena y se mueve por igual: objetos y cuerpos cobran vida y se convierten en partes de un mismo organismo. Una invitación al placer de entregarse al otro, de flotar en un estado hipnótico. Pero no para siempre.
hybr-id es una experimentación en los límites entre cuerpo de circo, música y materia sonora. Una mirada a la hegemonía humana que propone una escucha más respetuosa hacia la materialidad viva y el entorno que nos habita y que habitamos.
El proyecto se encuentra en su fase final de creación, con estreno previsto en abril de 2026 en el Teatre de Tarragona. Nacida en 2022 a partir de una idea de Thaïs Julià —obsesión por los cables jack y el deseo de fusionar el cuerpo con cables y altavoces, poniendo la cuerda lisa al servicio de estas materialidades—, hybr-id crece en diálogo con el universo musical de Mati Muñoz, en pleno giro hacia la electrónica. De ahí emerge un paisaje distópico en suspensión donde se cuestionan las jerarquías entre cuerpos de circo y cuerpo de la música. La compañía completará dos semanas clave: residencia técnica de luces con Gabriela Bianchi y acompañamiento dramatúrgico con Olga Álvarez.
















